Ciudad de México, 11 de marzo de 2026. — La Cámara de Diputados rechazó la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al no alcanzar la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución. La iniciativa obtuvo 259 votos a favor y 234 en contra, además de una abstención, lo que impidió su avance.
La votación marcó la primera derrota legislativa de la mandataria desde el inicio de la alianza Morena-PT-PVEM en el Ejecutivo. En esta ocasión, PT y PVEM votaron en contra, dejando solo a Morena y a una parte de legisladores del Verde que respaldaron el dictamen.
De los 49 diputados del PT, 47 rechazaron la propuesta. En el PVEM, el voto fue dividido: un bloque acompañó a Morena, pero la dirigencia parlamentaria anunció su rechazo al considerar que los cambios constitucionales deben aprobarse por consenso.
La discusión se realizó en una sesión de poco más de dos horas, con intervenciones limitadas a los coordinadores parlamentarios. Desde las curules se escucharon consignas de la oposición: “No pasará”, mientras que Morena respondió con “Presidenta, presidenta” y, tras el resultado, coreó “Plan B”.
El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, defendió la reforma como un intento de “perfeccionamiento del sistema electoral mexicano” y anunció que comenzarán a construir un “Plan B”, además de recorrer los distritos para explicar el contenido de la iniciativa.
En contraste, el coordinador del PRI, Rubén Moreira, calificó el proyecto como “autoritarismo con ropaje electoral” y acusó que buscaba implantar un “partido único”. El PT, a través de Reginaldo Sandoval, sostuvo que su voto en contra respondió al riesgo de configurar un “partido hegemónico de Estado”. El PVEM, por voz de Carlos Puente, señaló que reformas de esta magnitud requieren consenso para garantizar legitimidad.
La oposición —PAN, PRI y MC— también argumentó que la propuesta no incluía medidas suficientes contra el financiamiento ilícito en campañas y que podría afectar la representación proporcional de entidades menos pobladas.
Al no alcanzar las dos terceras partes de los votos, el dictamen fue desechado y no pasó a la discusión en lo particular.